Fallece el Dr. Joaquín Mora Ruiz

Dr. Joaquín Mora Ruiz

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Martes, 30 de diciembre de 2008.// Lamentamos comunicar a nuestros asociados el fallecimiento de nuestro querido amigo y compañero el Dr. Joaquín Mora Ruiz, pediatra de la ciudad de Telde. El óbito tuvo lugar en la mañana de ayer en Sta. Cruz de Tenerife. Hoy, a las 15:30 horas está prevista la llegada del finado al aeropuerto de Gran Canaria desde donde será trasladado al Tanatorio de San Miguel, de Las Palmas de Gran Canaria.  Mañana miércoles, día 31, será incinerado a las 13 horas.

La Junta Directiva de la Sociedad Canaria de Pediatría Extrahospitalaria quiere transmitirle, a sus familiares y allegados, nuestro sentimiento y afecto.

Hemos solicitado a su amigo, el Dr. José Sánchez Artiles, una líneas en su recuerdo que publicamos a continuación.

JOAQUÍN MORA. IN MEMORIAM

La Sociedad Canaria de Pediatría Extrahospitalaria me ha encargado la tarea de hacer una semblanza de la figura de su miembro, el Doctor Joaquín Mora, con motivo de su fallecimiento, eligiéndome a mí para ello por deseo de su esposa Gloria. Esto me honra, y no porque piense que sea yo la persona indicada, sino más bien porque me ofrece la oportunidad de manifestar la alta estima en que siempre le he tenido.

Sobrecogido por lo reciente de la noticia (apenas han transcurrido unas horas desde su fallecimiento) no he tenido tiempo suficiente para la reflexión ni para evocar los recuerdos que tengo de él. Por eso dejo libertad a mi mano para que plasme en unas pocas líneas algo de «lo suyo», líneas que no llegarán a expresarlo todo sobre quien tanta presencia ha tenido en todos los aspectos de su vida.

Lo primero que me ha ocurrido al coger la pluma es que se «me han erizado los pelos». Esto es físicamente cierto. Con tal estado de ánimo este mal pintor solo pretende dar unas pinceladas que esbocen un retrato del amigo Joaquín.

¡Qué gran persona! Se presenta al evocarlo como un hombre de aspecto pulcro, prudente pero abierto y valiente en sus manifestaciones, ameno en sus conversaciones, escuchador y muy agradable, siempre dispuesto a aceptar una broma con una sonrisa sutil y a veces picarona. De carácter jovial, incluso con el paso de los años.  A veces le vi sufrir, pero nunca le vi enfadado. Se hacía querer.

¡Qué magnífico esposo y padre! Constantemente solícito con su esposa Gloria y siempre embarcado en la aventura familiar, primero con la formación de sus hijos (Gloria, Joaquín, Marian y José), y después ayudándoles a resolver sus problemas y a fraguar su futuro, siempre generosamente. Una anécdota puede ser más elocuente que mis palabras: recuerdo una ocasión en la que, con motivo de una reunión de la Sociedad Canaria de Pediatría compartimos mesa para cenar, como frecuentemente ocurría, Gloria, Joaquín, mi esposa María Antonia y yo. Hablando del siempre presente tema en nuestras conversaciones de nuestras familias, decía Joaquín que Gloria era la loba, él el lobo y sus hijos los lobeznos. Reímos con ganas con nuestros comentarios y Joaquín imitaba el aullido del lobo. Gloria: esto lo cuento especialmente para ti, y tú sabes perfectamente lo que significa. En fin, creo que para su familia su figura es insustituible. Pero siempre conforta el hecho de que los recuerdos que vosotros tenéis y los que tenemos los demás son agradables y satisfactorios. Aprovecho esta oportunidad para manifestaros mi sincera condolencia y la de mi esposa.

¡Qué buen pediatra! Siempre ocupado con su trabajo, siempre honrado, fiel, solícito con sus pequeños pacientes. Un gran profesional. Hasta sus últimos días demostró un gran interés científico: no faltaba a ninguna conferencia, a ninguna reunión de nuestra Sociedad de Pediatría, a ningún congreso regional ni nacional. Casi siempre ocupábamos asiento juntos en estos eventos y he podido observar que Joaquín tenía una formación tan sólida en los asuntos relacionados con la pediatría que generalmente podía permitirse una opinión o manifestar que había leído algo novedoso sobre ellos. Esto valga para satisfacción de los padres de sus pacientes, que saben mejor que yo que sus hijos han sido bien asistidos por el Doctor Mora.

¡Qué buen amigo¡ Esto lo sé por mi mismo. En la trayectoria de muchos años (unos cuarenta) de ejercicio profesional todos hemos conocido a numerosos compañeros de profesión y hemos visto cómo con algunos se evidencia una afinidad que acaba transformándose en amistad. Así ocurrió con un grupo de pediatras que se seleccionó espontáneamente, por el vínculo de la amistad: mi esposa María Antonia y yo (perdonad que como reafirmación de nuestro afecto nos cite en primer lugar), María José y Joaquín Llorca, Margarita y Jesús Quintana, Lourdes y Pepe Pérez Santiago, Alicia y Pepe López- Pinto, y Rosa y Agustín Tapia (aunque no pediatra, profesional estrechamente relacionado con la pediatría) formamos un grupo compacto de amigos, junto con Gloria y Joaquín. Nos veíamos y hablábamos con frecuencia, viajábamos juntos y era obligatorio organizar cada mes una comida en la que nos reuníamos en el más festivo de los ambientes, nos contábamos nuestras novedades, nuestras preocupaciones y nuestros chismes y nos reíamos con nuestros comentarios y nuestras anécdotas. Gloria: los que aún quedamos contamos contigo para continuar con todo esto, pues compartir la amistad es de las cosas más agradables que hay en la vida. Te llamaremos y tú vendrás y así todos haremos un homenaje del recuerdo de Joaquín. Tan insustituible como esposo y padre lo es como amigo, pero forzoso es reconocer que el recuerdo perpetúa en nuestras vidas a los seres queridos.

Gran persona, magnífico esposo y padre, buen pediatra, buen amigo…mucho más podría citar y además, en realidad, las demás virtudes que pueden adornar a las personas son hijas de estas. Sinceramente, no se me ocurre nada malo. Estas pinceladas definen la grandeza del amigo Joaquín, a quien a veces yo llamaba cariñosamente «El Califa» aludiendo a su origen cordobés.

Joaquín: solo debo reprocharte que te hayas ido antes de lo previsto y de lo por todos deseado, aunque esto no fue culpa tuya, ya que amabas la vida como nadie. Durante toda tu vida tuviste una gran presencia en tu familia, en tu profesión y entre tus amigos, y esta presencia se perpetuará en nuestra memoria.

Te tienes merecidísimo el descanso. Descansa en paz.

Las Palmas de Gran Canaria, 29 de diciembre de 2008.

José Sánchez Artiles

 

Artículos de prensa del martes, 30 de diciembre de 2008

Canarias 7. «Fallece en Tenerife el pediatra Joaquín Mora».  (Gaumet Florido).

La Provincia/Diario de Las Palmas. La noticia en la portada

La Provincia/Diario de Las Palmas. «Fallece Joaquín Mora, uno de los primeros pediatras que ejerció en Telde». (Marcos Álvarez).

Scroll al inicio